¿La llamada es gratuita?
Sí, quince minutos. Sirve para entender si tiene sentido trabajar juntos, no para venderte nada.
¿Cuánto cuesta?
Depende de lo que necesites, y te lo digo en la llamada después de entender el proyecto, no antes. No tengo los precios en la web porque un número sin contexto no ayuda a ninguno de los dos.
¿Trabajas por horas?
No. Trabajo por proyecto, con objetivos claros y un precio acordado antes de empezar. Ninguna sorpresa en la factura.
¿En cuánto tiempo?
Una cosa concreta se mide en días o semanas, un producto entero en meses. La estimación te la doy después de la llamada, por escrito, y si voy a pasarme lo sabes antes tú que yo.
¿Desde dónde trabajas? ¿Y las zonas horarias?
En remoto, y desde sitios distintos. Siempre respondo rápido cuando estamos dentro de un proyecto.
¿El código es mío?
Sí, todo: repositorio, credenciales, accesos. No entrego un zip ni me quedo nada como rehén.
¿No puedo hacerlo con la IA?
Para llegar a una primera versión, muchas veces sí, y yo también la uso a diario. El trabajo de verdad empieza después: cuando hay que conectarla a sistemas que no se comportan como deberían, cuando deja de funcionar un viernes por la noche, cuando hay que cambiarla sin romper lo que ya estaba. Dos de mis clientes llegaron exactamente así, con algo que habían construido solos y que ahora alguien tiene que mantener en pie.
¿Qué pasa después de la llamada?
Si tiene sentido trabajar juntos, te mando una propuesta por escrito con qué construimos, cuánto cuesta y cuándo empezamos. Si no lo tiene, te lo digo, y te digo también por qué.